Voz popular, voz de Dios

 

Desde la

Tribuna

Por Fernando Paramo

 


La gente es a veces fiel, a veces bondadosa, a veces extremadamente halagadora; como también es  incomprensible, intolerante y cruel.  Es el “monstruo de mil cabezas” .  Es la misma que hoy día –como lo están haciendo con Saúl “Canelo” Álvarez- hace a un héroe,  para mañana abuchearlo, insultarlo y agredirlo, como le ha sucedido innumerables ocasiones a Julio Cesar Chávez.

En la despedida del TRI del Estadio Azteca, en ruta a la aventura mundialista de Sudáfrica, ese monstro le volvió la cara a Adolfo “Bofo” Bautista, uno de los grandes futbolistas que ha dado el balompié mexicano. Un jugador que por muchos años, ha alegrado, divertido y emocionado a la afición del llamado Deporte del Hombre.

En el Azteca, en cuando el “Bofo” empezó a fallar en el control de un balón, el publico –que seguramente lo había visto en el partido anterior – no dudó en gritar para exigir la salida del delantero De ahí en adelante, cada vez que el delantero tocaba el balón, se alzaba el grito cada vez mas altisonante: “!Fuera Bofo!” ,  “!Fuera Bofo” ,  “!Fuera Bofo!” . Y con cada voz que repetía el coro, se unión miles más, hasta ser un verdadero suplicio para el futbolista que - para empeorar las cosas-, no pudo callar a la afición en dos claras oportunidades de gol.

Con eso, no solamente se gano la antipatía de la gente en el estadio, sino que de seguro, perdió el boleto para el venidero mundial del Continente Negro.

¿El peor caso en el Azteca?

Posiblemente el sucedido a Miguel Mejía Barón , cuando jugaba el partido de despedida, previo al Mundial Estados Unidos 1994.

Para ese encuentro, se contrato a Colombia, que había hecho una gira por los países del Medio Oriente y jugaba contra México en el último encuentro antes de volver  su país. Al llegar a Mexico, le habían robado  una parte de los uniformes, teniendo que comprar artículos en las tiendas de deportes locales.

Igualmente, el equipo que partió con 18 jugadores había sufrido bajas por lesiones y cuando llegaron a México, llegaban justo con el equipo para presentar en la cancha,  incluso trataron de registrar a uno de los utileros, por abultar mas las filas.

En esas condiciones, inicio el partido y mientras transcurría el partido, no pasaba nada en la cancha. Poco a poco, las voces de “uuuuueleeerooooooo”… “uuuuueleeerooooooo”… “uuuuueleeerooooooo”… empezaron a retumbar en el Coloso de Santa Úrsula, hasta ser un coro acompañado por más de 70,000 voces.

Una vez en los vestidores,  le preguntaron a Mejía Barón sobre los gritos de insulto.

“Yo no escuche nada”, dijo.

No falto quien, entre la rueda de prensa, en voz no muy baja le puso mas sal a la herida...”Aparte de pendejo…. Sordo”

Ya los gritos de “!Hugo tarugo”! se habían escuchado antes, como se se escucharon  en el juego ante Chile, como se escucharan en el futuro.

Es que así es la gente y la naturaleza humana: el crear ídolos, para después destruirlos.

Uno de los que defendieron al futbolista a capa y espada, fue el "Vasco" Aguirre, quien destacó la actitud que mostró Adolfo Bautista, quien pese a ser abucheado por la afición, nunca mermó su búsqueda por hacer un gol.
"Lo de Adolfo me encantó su personalidad, el cuate quiso la pelota, tiró a gol en el tiro libre, se acercó al área, se equivocó como todo el equipo mexicano se equivoca y me da la sensación que la gente fue un poco injusta con él.
"Si uno analiza el video hay compañeros de Adolfo que también se equivocaron, que hicieron entregas malas, que les anticiparon y les aplaudían. Hoy sí vale la pena decir que ese tipo de jugadores son los que quiero, comprometidos con su causa, más allá del entorno, más allá del buen o mal partido", dijo.

Si lo lleva, sera decision de Aguirre. 

Pero la voz de Dios hahablado claramente.

HASTA mañana.

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