|
Errores de mando, falta de un proyecto
deportivo, un administrador que fracasó por segunda ocasión en un lapso
de tres años y más de diez técnicos en seis torneos fueron los factores
que condenaron a Veracruz al cuarto descenso en su historia.
A dos años de su regreso al máximo circuito, Veracruz vivió una temporada
de ensueño en el Apertura 2004 de la mano de Cuauhtémoc Blanco, en la que
inclusive fueron superlíderes, los escualos parecían que podrían tener un
resurgimiento de aquellas viejas glorias cuando consiguieron el título de
las campañas 1945-1946 y 1949-1950.
Con tres descensos en su haber, en 1951, 1979 y 1998, desde su fundación
en 1943, los jarochos no querían vivir una situación similar, en la cual
poco a poco se fueron envolviendo sin remedio alguno.
Luego de una serie de acusaciones de fraude hacia Rafael Herrerías, dueño
del 80 por ciento de las acciones, las cuales cedió a finales de febrero
de 2005, a partir que el Congreso Local ordenara la disolución del
fideicomiso, argumentando que el único beneficiado en el aspecto
económico era para el empresario taurino, comenzó la debacle.
Ya bajo el control del gobierno de Fidel Herrera el equipo inició su
camino hacia el descenso en el Torneo Apertura 2005 con la dirección
técnica, primero de Juan Carlos Chávez, que dirigió 12 duelos, y
posteriormente de Eduardo Rergis, en la cual únicamente entre los dos
lograron sumar 15 puntos.
Al tomar Fidel Herrera el control del equipo aceptó que sería más fácil
para él manejar uno de beisbol que uno de futbol, algo que confirmó en el
Apertura 2006 al recurrir a Guillermo Lara para reforzar al plantel.
El argentino Pedro Monzón fue el estratega que mejores cuentas entregó en
el Apertura 2006 cuando entró de relevo en lugar de Víctor Manuel
Vucetich, para llevar al equipo hasta el repechaje donde quedó fuera a
manos de Guadalajara.
|
Esta fue la última temporada con resultados
medianamente importantes que tuvo el conjunto jarocho, pues en el
Clausura 2007 sólo fue capaz de cosechar 12 puntos, bajo el mando de
mismo Monzón, que fue relevado por el uruguayo Aníbal Ruiz que salió al
final de la misma.
La situación del porcentaje para estas alturas ya era bastante
preocupante, a tal grado que el Gobierno del Estado buscó a una persona
experimentada que pudiera ayudarlos a salir del mismo, por ello
decidieron acudir ex presidente de la Federación Mexicana de Futbol (FMF),
Alberto de la Torre, que se hizo cargo de la administración del equipo en
junio de 2007.No obstante a los buenos deseos del Gobierno del Estado,
olvidaron que apenas un año atrás con su empresa PromoFut, De la Torre
Bouvet había fracasado en el mismo objetivo con Dorados de Sinaloa que
perdieron la categoría en el último partido del Clausura 2006.
Para evitar el descenso, el ex directivo del Atlas se hizo de los
servicios del argentino Nery Pumpido, así como de una cantidad muy
importante de jugadores para el Apertura 2007, lo cual no reflejó ninguna
mejoría pues al final el campeón del mundo en México 86 dejó el cargo
tras once fechas.
Su sitio fue ocupado por su compatriota
Antonio Mohamed que dirigió los últimos partidos de esa campaña y se
alistó para este Clausura 2008 con una serie de refuerzos que tardaron
mucho en responder, o algunos de plano no lo hicieron.
Dos derrotas en el inicio, combinado con la desesperación y falta de
manejo por parte de la administración en conjunto con el gobierno provocó
que se le dieran las gracias al Turco y se contratara a Miguel Herrera,
quien contaba con 15 partidos para alcanzar el objetivo.
Con un equipo que él no armó, el Piojo hizo su esfuerzo y debutó con una
victoria en calidad de visitantes frente a Tigres de la UANL, sumó un
empate, dos derrotas para reencontrarse con el triunfo en la fecha ocho.
De la fecha 9 a la 13 sumó dos empates, igual número de derrotas y una
victoria frente al América, pero el duelo que no podían darse el lujo de
perder y lo hicieron fue el de la jornada 14 ante Puebla, que pasó por
encima de ellos 2-0 en el estadio Luis Pirata Fuente.
Esta derrota fue la que definió en gran parte su descenso, pues pese a
que vinieron de atrás para derrotar de manera milagrosa a Chiapas en la
fecha 15, su tumba ya estaba cavada y sólo confirmaron su descenso al
caer ante Pumas de la UNAM , para así alcanzar un destino que se gestó en
gran parte desde el escritorio.
HABLA PIOJO
El timonel de los escualos, Miguel Herrera, fue el primero en dar la cara
luego que fueron eliminados de la primera división y aseguró tajantemente
que sus jugadores no tenían alma y en ningún momento pusieron lo que se
necesitaba para que el equipo se salvara.
El estratega aseveró que el equipo se va con una tremenda amargura y
tristeza por haber recibido esta terrible noticia en casa y ante su
afición, pero pese a todo aseveró que él como técnico asumía la
responsabilidad.
|