Desden por parte de una entidad que es poco ejemplar
Llanto en el Maracaná

Desde la
Tribuna
Como el Palacio Imperial de Japón. Como el
el pié de la Muralla China. Como La Pirámide del Sol. Como la entrada al
Coliseo de Roma.
Sin duda alguna, estar parado ante el Estadio Maracaná, de Rio de Janeiro es
impresionante y memorable.

Estar luego adentro, es sorprendente.
Vivir un juego del Flamengo en el Maracaná, es maravilloso.
No por el futbol en sí. No sólo por el estadio. Seguramente hay mejores
equipos y estadios mucho más modernos en el mundo.
Pero unir el estadio, el Flamengo y, sobre todo, la afición del Flamengo, es
una experiencia que se lleva de por vida.
Tuve la oportunidad y la dicha de estar presente en un partido en ese templo
del futbol mundial. Fue en un juego de temporada del campeonato carioca,
donde no se disputaba más que otra cosa que los puntos del campeonato contra
el América brasileño y el orgullo de la afición.
!Que afición!
Ese dia, fueron poco menos de 30,000 aficionados, con por lo menos 20,000
fanáticos del Flamengo. Verdaderos fanáticos.
Fanáticos al grado de que por medio tiempo, como una ola humana, todos los
20,000 se fueron hacia el area donde atacaba el Flamengo, para estar más
cerca de los goles que esperaban.
Al finalizar el medio tiempo, otra vez como una ola, los 20,000 se fueron al
otro lado de la cancha, para seguir apoyando al equipo con continuos cantos
de apoyo y la tradicional batucada.
Estar en un partido de futbol, o en un estadio grande, ni es nuevo, ni
extraño para mi. He visto uno que otro alrededor del mundo en los dias de
periodista. He estado en uno que otro Supertazón, una que otra Série Mundial
y uno que otro evento como la noche que Julio Cesar Chávez estableció el
record de concurrencial peleando contra Greg Haugen en el Estadio Azteca.
Empero, lo visto en el Maracaná, con el Flamengo jugando, no lo habia visto,
ni lo volví a ver en ningun lugar.
Ese dia, ganó el Flamengo, si mal no recuerdo, por marcador de 2 goles por
0. En cada una de la anotaciones, miles de aficionados no solo se pararon a
aplaudir, sino que lloraban por la anotación de su equipo. Eso es ser un
fanático de un equipo.
Por eso, al ver como las Aguilas del América mexicano, anotaron uno, luego
otro y finalmente un tercer gol, no tuve mas que recordar lo sucedido y
adivinar que en el Maracaná, hubo un mar de llanto tras la derrota y la
eventual eliminacion
del Flamengo, en la Copa Libertadores.
Allá en brasil, un diario de inmediato recordó al triunfo de Uruguay, en el
ya
consabido Maracanazo de 1950, llamando al evento, "La noche trágica" y
asegurando que en una semana, el Flamengo se fué, "del paraiso al infierno".
No hay duda que la celebración fue grande para América y sus seguidores. No
hay duda, tampoco, que para la afición del Flamengo, fue un golpe que,
igualmente, no será olvidado rápidamente.
HASTA LA PROXIMA.
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